Periodistas hasta el fin!

Thursday, January 12, 2006

Herman “Chiquitín” Ettedgui
El gigante del deporte nacional

A sus 87años, Chiquitín afronta el temor a la muerte y a dejar sola a su fiel acompañante de toda la vida. Apasionado por la escritura y el deporte, decidió mezclar ambos fanatismos y dedicarse a ellos para poder sentirse completamente satisfecho
Ingrid Támara Arteaga

Nadie se podía imaginar que aquel niño nacido en Puerto Cabello en el año 1917, y que debió abandonar la escuela para trabajar y ayudar a sus padres a conseguir el pan de cada día, aquel que lleva el nombre igual que su padre y su abuelo, se iba a convertir en Herman “Chiquitín” Ettedgui, periodista deportivo profesional que está cumpliendo 70 años de vida periodística, que ha actuado tanto en la prensa como en la radio y la televisión nacional.

Venezuela vivía bajo la opresión y el yugo de la dictadura de Gómez, por eso desde que el caudillo muere en el año 1935, hay fiesta en el país, surge la libertad de expresión y los jóvenes empiezan a llevar a cabo sus sueños e ideales. En 1936, Chiquitín decide dedicarse al periodismo profesional, empezando su largo recorrido en el periódico El Universal. “No existía interés por el periodismo deportivo durante la dictadura, pero muerto Gómez hubo una apertura grandísima en todos los ámbitos”.

Es en este momento cuando empieza la ascendente carrera periodística de Chiquitín y sus actividades deportivas. “El deportista Herman Ettedgui era un gran amigo de mi papá, era impresionante ver como un hombre tan chiquito podía practicar todas las disciplinas deportivas con tanto entusiasmo y tanto éxito”, cuenta el periodista José Visconti que de deportes sabe bastante.

Este pequeño gran personaje contrae nupcias con Hilda Hidalgo en 1937. Tiene cinco hijos a los cuales les dio todo lo que pudo, y también los convirtió en grandes deportistas. Poco a poco ha ido aumentando su familia hasta llegar a contar 16 nietos y 24 bisnietos.

En 1941 participa en la creación de la Asociación Venezolana de Periodistas y queda designado como primer presidente del Círculo de Periodistas Deportivos. Quizás por estos y otros hechos, Herman Chiquitín Ettedgui fue exaltado en el Salón de la Fama del Béisbol Venezolano, el pasado mes de noviembre, como pilar para la reconstrucción de la historia de este deporte en el país.

Las más famosas casas de estudio superior del país lo buscan para que dicte cursos y talleres, pero algunos estudiantes asistentes aseguran, sin quitarle merito a sus escritos, que es imposible que una personaje tenga tanta habilidad para tantas cosas, uno no recuerda ni se aprende tantos números, resultados o estadísticas de hace más de 30 o 50 años, él debe mentir en muchas ocasiones. Simón Piña, compañero de Chiquitín en el programa “Show del fanático” asegura que “Chiquitín es un maestro, es tan maestro que corrige a todo el mundo”.

Chiquitín a practicado muchas disciplinas a lo largo de toda su vida: atletismo, béisbol, fútbol, voleibol, baloncesto, boxeo, squash, tenis, ciclismo, patinaje, ajedrez y golf. Su deporte favorito siempre ha sido el béisbol y se confiesa fanático de los Navegantes del Magallanes.

Chiquitín es un señor que siempre anda vestido cómodamente “ya que uno no sabe lo que puede pasar”, es el menor de sus tres hermanos, José Alberto, fallecido, y Esther, quien a sus 90 años de edad se encuentra muy delicada de salud.
Su amigo de toda la vida, Asdrúbal Fuenmayor, comenta que “el año 1989 fue el más simbólico para Chiquitín, salió elegido para la exaltación al Salón de la Fama del Deporte Venezolano y recibió el Premio Nacional de Periodismo, algo más importante que esto no hay”.

Muy a pesar de poseer tantas condecoraciones, premios y homenajes, Herman Chiquitín Ettedgui es sencillo hasta en el corazón. Está muy lejos del narcisismo o egocentrismo. Chiquitín hace las cosas bien porque le gusta, porque se debe a un público que merece lo mejor. “Me divierto escribiendo y haciendo deportes, no lo hago para ser reconocido; debo confesar que lo del Salón de la Fama del Béisbol lo acepté en nombre de todos los periodistas deportivos venezolanos, para que vean que si podemos tener éxitos”.

Además de periodista y deportista, Chiquitín Ettedgui también se desempeñó como diplomático en la Cancillería de la República. Llegó a este ámbito por su habilidad como mecanógrafo, estudió criptografía y no hubo gobierno alguno que lo relevara durante 35 años, momento en el cual renunció del cargo de Ministro Consejero. “Sacrifique mi trabajo porque era la piedra de tranca de mi hijo, primero es él y luego soy yo, por eso renuncié”.

Actualmente, Chiquitín tiene un espacio en el Show del Fanático todos lo miércoles por Radio Deporte 1590, en donde interactúa con el público a través de las llamadas y genera grandes discusiones referentes a cualquier disciplina o hecho deportivo. También escribe para la columna deportiva de la revista Zeta, y las ediciones especiales del diario Meridiano.

Chiquitín es un periodista “fair play”, sigue aún tan activo que su esposa Hilda siempre le pregunta:“¿Hasta cuándo vas a estar escribiendo?”, a lo que Herman Chiquitín Ettedgui responde: “El día que deje de escribir y hacer deporte me muero... escribiré hasta que me muera”.

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